Los medios de comunicación son una herramienta fundamental en el mundo actual y nos permite mantenernos informados, al tanto de lo que sucede a nivel mundial; nos permiten educarnos y a la vez entretenernos.
Este hecho nos abre una pregunta ¿la televisión es realmente un medio de comunicación educativo? Esta pregunta abre muchas polémicas. Desde mi punto de vista puedo decir que los medios de televisión tergiversan en cierta manera la información real, es decir, no nos muestra como se están dando los hechos y esto de cierta manera perjudica al público infantil y adolescente, público imitador de la publicidad y de todo lo que transmite medios de comunicación como la televisión.
Si observamos el panorama televisivo de países como estados unidos, vemos que la juventud es feliz por el hecho de triunfar y de siempre obtener lo que desean, son los casos de programas como REBELDE, Hanna Montana, Zoey 101, sunny entre estrellas, icarly. De cierta manera muestra un prototipo de vestido, de publicidad, formas de comportarse, toda una cultura; lo que fácilmente otros jóvenes del mundo pueden imitar.
En el caso colombiano, lo que nos muestra la televisión es la realidad vista a través de las telenovelas donde en cierta manera copian el estilo de vida de las personas; en la mayoría de los casos se muestra: violencia, narcotráfico, armas, y eso es lo que se muestra en el extranjero, y lo que muchos jóvenes de nuestro país imitan, ya que además existen también programas juveniles dedicados a al conflicto.
Esto nos pone a pensar, y nos urge actuar ante el mundo de la televisión y la realidad, por tanto los adultos deben acompañar a los menores de edad o a sus hijos en la transmisión de distintos programas, dándoles a entender que muchas de las cosas que pasan no son ciertas y que solo es producto de la fantasía; con esto evitamos que nuestros hijos en un futuro sean imitadores de conductas no adecuadas; pues a medida que vamos evolucionando, la televisión y la publicidad se irán apoderando del público; como educadores debemos tratar de desviar de cierta manera esta realidad desde la escuela.